Qué es un trasdosado y cuál te conviene
Es la forma más eficaz de aislar una vivienda sin tocar la fachada, y la que más gente monta mal por elegir el sistema equivocado.
Definición sin rodeos
Un trasdosado es un revestimiento interior que se aplica sobre un muro que ya existe: fachada, medianera o pared vieja. A diferencia de un tabique, no divide dos espacios nuevos — se apoya conceptualmente en algo que ya está construido, y su función es aislar, alisar o pasar instalaciones.
Hay tres sistemas y no son intercambiables.
Directo
La placa se pega al muro con pasta de agarre, en pelladas repartidas, y se nivela golpeando con una regla. No hay estructura ni cámara.
Para qué sirve: alisar una pared irregular, tapar un enfoscado feo, preparar para pintar. Ocupa poquísimo espacio.
Para qué no sirve: aislar. Sin cámara no hay aislante, y al estar pegado al muro transmite el ruido igual que antes. Tampoco es buena idea sobre paredes con humedad: el problema sigue debajo y la placa se estropea.
Semidirecto
Se ancla al muro una serie de maestras mediante piezas de sujeción, y sobre ellas se atornilla la placa. Queda una cámara pequeña donde cabe aislante.
Para qué sirve: mejorar el aislamiento térmico de una fachada por dentro y corregir desplomes o irregularidades importantes. Es una solución muy común en rehabilitación.
Su límite: las piezas de anclaje unen rígidamente la placa al muro. Térmicamente es aceptable; acústicamente, esos puntos de contacto son puentes por los que sigue pasando el ruido.
Autoportante
Se monta una estructura completa de guías y montantes que no toca el muro, separada de él, con su cámara rellena de lana mineral y una o dos placas por delante.
Para qué sirve: es el único de los tres que resuelve un problema acústico, porque rompe la continuidad mecánica entre el muro y la cara vista. También es el que más aislante admite y el que mejor esconde instalaciones.
Su coste: espacio. Se lleva más centímetros de la habitación que los otros dos.
Cómo elegir en 30 segundos
- ¿Solo quieres una pared lisa para pintar? Directo.
- ¿Quieres aislar del frío una fachada por dentro y de paso enderezarla? Semidirecto, o autoportante si hay sitio.
- ¿El problema es el ruido del vecino? Autoportante, sin excepción. Cualquier otro sistema desperdicia el dinero.
- ¿La pared tiene humedad? Ninguno todavía: primero se resuelve el origen de la humedad.
Detalles que deciden el resultado
- Banda estanca bajo las guías, arriba y abajo, en el autoportante. Sin ella, el sonido entra por el forjado y el trabajo pierde buena parte de su sentido.
- Continuidad del aislante. Las bolsas de aire sin lana son fugas: hay que rellenar el hueco entero, incluidos rincones y encuentros.
- Barrera de vapor en trasdosados de fachada en climas fríos, colocada por el lado correcto, para evitar condensaciones dentro de la cámara.
- Enchufes. En un trasdosado acústico las cajas nunca deben perforar hacia el muro original.
El error que se repite
Montar un semidirecto atornillado a la medianera para dejar de oír al vecino. Es rápido, ocupa poco y no funciona: los anclajes conducen la vibración directamente a la placa nueva. Si el objetivo es acústico, el sistema es el autoportante y no hay atajo.
Preguntas frecuentes
¿Un trasdosado quita humedad de la pared?
No. La tapa, y la humedad sigue trabajando detrás, deteriorando el aislante y la placa. La humedad se resuelve en su origen antes de trasdosar.
¿Cuánto espacio quita?
El directo casi nada; el semidirecto unos centímetros; el autoportante, bastantes más, según ancho de perfil y número de placas. Es el precio de la eficacia acústica.
¿Se puede aislar térmicamente por dentro sin problemas?
Sí, es habitual cuando no se puede actuar en fachada, pero exige cuidar la barrera de vapor y los puentes térmicos de forjados y pilares para evitar condensaciones.
¿Qué aislante se pone dentro?
Lo habitual es lana mineral o lana de roca, que además de aislar térmicamente aportan absorción acústica dentro de la cámara.