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Aislamiento acústico e insonorización

Casi todo lo que se vende como «insonorizante» no aísla nada. Aquí se explica la física del asunto en tres palabras —masa, desacoplamiento y estanqueidad— y qué se puede conseguir de verdad en un piso normal.

Por qué las espumas de la pared no sirven para el vecino

Hay que separar dos cosas que suenan igual pero no lo son. Absorber es reducir el eco dentro de una habitación: eso lo hacen las espumas, los paneles de fieltro y las cortinas gruesas. Aislar es impedir que el sonido cruce un cerramiento: eso solo lo consigue la masa, el desacoplamiento mecánico entre las dos caras y sellar cada rendija por la que pasa el aire.

Quien pone espuma en la pared para no oír al vecino mejora la acústica de su propio salón y no reduce ni un decibelio lo que llega del otro lado. Es el error más caro y más repetido del nicho, y por eso esta sección empieza siempre por ahí.

Guías de aislamiento acústico