InicioAislamiento acústico › Aislamiento acústico del techo: pisadas

Aislamiento acústico del techo: pisadas, arrastres y voces

El ruido de arriba es el que peor se resuelve desde abajo. Esto es lo que un techo acústico puede conseguir, lo que no, y cuándo conviene hablar con el vecino antes que con un instalador.

Dos ruidos que se tratan de forma distinta

El ruido aéreo —voces, televisión, música— viaja por el aire y llega al forjado, que vibra y lo reemite en tu casa. Se combate con masa, desacoplamiento y estanqueidad, igual que en una pared.

El ruido de impacto —pisadas, tacones, una silla que se arrastra, algo que cae— nace directamente en la estructura. El forjado se convierte en la caja de resonancia y transmite la vibración a todo el edificio, no solo a la habitación de abajo.

Esta distinción no es teórica: decide quién puede resolver el problema. El aéreo se atenúa bastante desde abajo. El de impacto, mucho menos.

La solución desde abajo: techo acústico desacoplado

Un falso techo que aísle de verdad no es simplemente un falso techo. Necesita:

  • Cuelgues antivibratorios —horquillas con elemento elástico— en lugar de varilla rígida atornillada al forjado. Es el elemento que más diferencia marca y el que más se omite.
  • Cámara con lana mineral rellenando el hueco, sin comprimirla.
  • Doble placa de yeso laminado con las juntas desplazadas, para aportar masa.
  • Perímetro desolidarizado: banda estanca entre el perfil angular y las paredes, y sellado con masilla acústica en todo el contorno. Si el techo nuevo toca rígidamente las paredes, se cuela por ahí.

Un falso techo normal, colgado con varilla rígida y una sola placa, apenas cambia nada acústicamente. Mucha gente lo monta esperando dejar de oír al vecino y descubre después que ha bajado el techo para nada.

El precio en altura

El conjunto de cuelgue elástico, cámara con lana y doble placa se come una franja de altura en toda la estancia. En viviendas antiguas con techos altos no importa; en un piso moderno con 2,50 m puede dejar la habitación por debajo de lo que resulta cómodo, y en algunos casos por debajo de lo que exige la normativa de habitabilidad para estancias vivideras. Es lo primero que hay que medir.

Lo que un techo no va a resolver

Las pisadas. Se pueden atenuar, y un techo bien desacoplado quita bastante del componente audible, pero la vibración que ya viaja por los pilares y las paredes llega igualmente. Si el vecino camina con tacones sobre un suelo cerámico sin base amortiguadora, el arreglo eficaz está en su casa: una lámina anti-impacto bajo el pavimento resuelve en origen lo que abajo cuesta una fortuna mitigar.

Es una respuesta poco vendible, pero es la correcta, y por eso casi nadie la publica: quien escribe sobre esto suele ser quien monta el techo.

Antes de decidir: localiza la entrada

Merece la pena escuchar con calma. Si el ruido se oye igual en toda la habitación y baja al tapar el hueco de una lámpara o de un conducto, hay fugas puntuales que valen la pena sellar. Si sube y baja al pegar la oreja al techo en distintos puntos, es transmisión del forjado. Y si se oye también en el pasillo y en el baño, está viajando por la estructura y ningún techo local lo va a arreglar.

Cinco minutos de diagnóstico ahorran una obra equivocada.

Preguntas frecuentes

¿Un falso techo normal aísla del ruido de arriba?

Muy poco. Sin cuelgues antivibratorios, sin lana en la cámara y sin doble placa, el techo vibra solidario con el forjado y transmite casi lo mismo.

¿Cuánta altura pierde la habitación?

Una franja apreciable, entre el cuelgue elástico, la cámara con aislante y la doble placa. Conviene medir la altura final antes de encargar nada, sobre todo en pisos con techos de 2,50 m.

¿Se puede aislar el techo sin bajarlo?

No de forma eficaz. Pegar material directamente al forjado aporta algo de masa, pero sin desacoplamiento la mejora es pequeña.

¿Y si el ruido son pisadas?

Es ruido de impacto y se resuelve mejor desde arriba, con una lámina anti-impacto bajo el pavimento del vecino. Desde abajo se atenúa, pero nunca del todo.

Sigue leyendo