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Falsos techos

Un falso techo se pone por tres razones: esconder instalaciones, ganar aislamiento o bajar la altura de una estancia demasiado alta. Cada motivo pide un sistema distinto, y elegir mal significa abrir el techo otra vez.

Registrable o continuo: la decisión que lo condiciona todo

Si detrás del techo va a haber algo que algún día tendrás que tocar —una válvula, un conducto de aire, un desagüe, un empalme eléctrico—, el techo tiene que ser registrable. Si solo va a haber cableado y luminarias fijas, el continuo queda mucho mejor y sale más barato.

La segunda pregunta es cuánto baja: un continuo puede resolverse en 5-6 cm, mientras que un registrable necesita hueco para meter la mano por encima de la placa. En estancias con menos de 2,50 m de altura eso decide el sistema por ti.

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