Replanteo, banda estanca, guías y montantes, atornillado y encintado: el proceso completo de un tabique en seco, con los errores que se pagan caros.
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Tabiques de placa de yeso laminado
Un tabique en seco se levanta en un día, no ensucia y se puede desmontar. Aquí está lo que hay que saber antes de dar el primer corte: qué perfil va abajo, cada cuánto se ponen los montantes y qué placa pide cada estancia.
Por qué casi todos los tabiques nuevos son de placa
Frente al ladrillo, un tabique de placa de yeso laminado pesa una cuarta parte, se monta en horas y deja el interior hueco para pasar instalaciones sin rozas. Lo que se gana en rapidez se paga en detalle: el resultado depende casi por completo del replanteo, de la separación entre montantes y de cómo se traten las juntas. Nada de eso es difícil, pero ninguno de los tres pasos perdona la improvisación.
En esta sección se explica el sistema completo, desde la banda estanca de la guía hasta el último tornillo, con el vocabulario correcto: «placa de yeso laminado» o PYL es el nombre genérico del material; «Pladur» es una marca registrada de uno de sus fabricantes.
Guías de tabiques
Guías, montantes, maestras, angulares y perfiles arriostrados: cómo se llaman de verdad, qué medida toca en cada tabique y cómo se calcula cuántos hacen falta.
Qué partidas suben o bajan el precio -placa, perfil, aislante y mano de obra- y cómo pedir un presupuesto que se pueda comparar de verdad.
Los puntos que decide todo tabique: encuentro con suelo y techo, huecos de puerta, paso de instalaciones, refuerzos de carga y cuándo va junta de dilatación.
Comparada con el ladrillo punto por punto: peso, tiempo, instalaciones, peso colgado y ruido, con los tres casos en los que no es la opción correcta.
Estándar, hidrófuga, ignífuga, alta dureza, acústica y flexible: qué las diferencia de verdad, qué espesor toca y por qué el color no es una prueba.
Anchos, largos y espesores que se venden de verdad, por qué el ancho de 1.200 mm manda el replanteo y qué formato pedir según la altura del techo.
Peso por espesor y por formato, qué carga supone sobre el forjado frente al ladrillo y cómo manejar las placas sin romperlas ni lesionarse.
Guías, montantes y refuerzos: cada cuánto se modula, de qué depende la altura que aguanta y por qué la doble estructura cambia el resultado acústico.
El perfil que marca el trazado del tabique: qué ancho pedir, cómo pasar la línea del suelo al techo y con qué se fija a cada soporte.
Un alma de yeso entre dos hojas de celulosa: qué lleva dentro una placa, por qué se la llama pladur y en qué se diferencia de la escayola y del yeso proyectado.
Qué trabajos cubre, en qué se diferencia del albañil y del escayolista. Y las cinco señales por las que se reconoce a uno bueno antes de que empiece la obra.
Qué es la placa tipo F, por qué la resistencia al fuego la da el sistema completo y en qué casos te la exige la normativa.
El perfil que se fija al muro para forrarlo con placa: en qué se diferencia del montante, cómo se coloca y cuándo no sirve.
Cómo se instala cada uno, qué aguantan y en qué obra compensa cada material.
El cajón, el refuerzo del tabique, los pasos de montaje y los fallos que atascan la hoja.
Velocidad, ruido, peso y humedad: cuándo compensa cada tabique al dividir una vivienda.
Qué plantear antes, cómo se monta y los errores de luz, aire e instalaciones.
Fuentes
Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.
- Código Técnico de la Edificación. DB-HR, Protección frente al ruido