Cómo hacer un tabique de pladur paso a paso
Un tabique en seco no tiene misterio, pero sí un orden. Este es el proceso completo, con el porqué de cada paso y los tres fallos que obligan a rehacer el trabajo.
Qué es exactamente un tabique en seco
Un tabique de placa de yeso laminado —PYL, lo que en España casi todo el mundo llama «pladur», que en realidad es una marca— es un emparedado: una estructura de perfiles de acero galvanizado con una o dos placas atornilladas a cada cara y, normalmente, un aislante dentro del hueco. No sostiene el edificio: solo se sostiene a sí mismo y a lo que le cuelgues.
Eso condiciona todo lo demás. Como no es un muro macizo, su comportamiento frente al ruido, al fuego y a la humedad no depende de «ser de pladur», sino de la combinación concreta: cuántas placas, de qué tipo, qué separación entre montantes y qué lleva dentro.
Antes de empezar: las tres decisiones
1. Ancho del perfil. Los montantes habituales van de 46 a 100 mm. Cuanto más ancho, más rígido el tabique y más aislante cabe dentro. Para un tabique divisorio normal de vivienda, 48 o 70 mm es lo corriente; si el tabique separa de un vecino o de un dormitorio, el ancho mayor trabaja a tu favor.
2. Tipo de placa. La estándar sirve para casi todo. En baños y cocinas se usa la hidrófuga; donde haga falta resistencia al fuego, la específica de fuego; y donde vaya a haber golpes o carga, la de alta dureza. En dormitorios y salones, doblar la placa en cada cara mejora bastante el comportamiento acústico por el simple efecto de la masa.
3. Separación entre montantes. Lo habitual es cada 400 o cada 600 mm. A 400 el tabique queda notablemente más rígido y admite mejor cargas; a 600 se ahorra material. Si el tabique va a llevar muebles colgados o va a recibir golpes, 400.
Paso 1 · Replanteo
Se marca en el suelo la línea del tabique con un cordel de tiza y se traslada al techo con una plomada o un nivel láser. Este paso es el que decide si el tabique queda recto: cualquier error aquí se multiplica al llegar arriba y luego no hay masilla que lo arregle.
Al marcar, hay que dejar previsto dónde irán las puertas, las cajas de mecanismos y cualquier refuerzo. Es mucho más fácil añadir un montante extra ahora que abrir la placa después.
Paso 2 · Guías, banda estanca y montantes
Sobre la línea marcada se fija la guía inferior, y en el techo la superior. Entre el perfil y el forjado se coloca banda estanca, una cinta de espuma que hace dos cosas: evita el contacto directo del metal con la estructura —lo que reduce la transmisión del ruido— y sella la junta para que no pase aire.
Los montantes se introducen en las guías girándolos y se reparten según la separación elegida, dejando siempre uno pegado a cada paramento existente. No se atornillan a las guías en un tabique corriente: el propio emparedado de placa los inmoviliza, y dejarlos libres permite que el tabique absorba pequeños movimientos del forjado sin fisurar.
En los huecos de puerta se refuerza: montantes dobles a cada lado y un dintel, porque ahí es donde el tabique recibe todos los portazos de su vida útil.
Paso 3 · Primera cara e instalaciones
Se cierra una cara con las placas en vertical, atornillando cada 25-30 cm en los montantes intermedios y algo más juntos en los perimetrales. Las placas no se apoyan en el suelo: se dejan levantadas alrededor de un centímetro con cuñas, para que no chupen humedad ni transmitan el ruido de impacto del pavimento.
Las juntas entre placas de una misma cara deben quedar a matajuntas, es decir, desplazadas entre filas, y nunca coincidiendo con el borde de un hueco de puerta —esa es la fisura clásica que aparece en diagonal desde la esquina del marco.
Con una cara cerrada se pasan las instalaciones por las perforaciones que ya traen los montantes, protegiendo el cableado con tubo corrugado, y se coloca el aislante: lana mineral o lana de roca cortada un poco más ancha que el hueco para que quede a presión y no se descuelgue con el tiempo.
Paso 4 · Segunda cara
Se cierra la otra cara con las juntas desplazadas respecto a la primera, nunca enfrentadas: si coinciden, el tabique tiene un punto débil continuo de lado a lado, acústicamente y estructuralmente.
El atornillado debe quedar justo por debajo de la superficie del cartón, sin romperlo. Un atornillador con tope de profundidad lo resuelve solo; sin él, la mitad de los tornillos se pasan y pierden agarre, que es el defecto más común de un tabique hecho con prisa.
Paso 5 · Juntas y acabado
El encintado es lo que convierte varias placas en una superficie. Se rellena la junta con pasta, se embebe la cinta, y se dan dos manos más de pasta, cada vez más anchas y más finas, dejando secar entre ellas. Los cantos vivos se protegen con esquinero metálico o de papel reforzado.
Después se lija en suave —mejor con lijadora conectada a aspirador, porque el polvo de yeso se mete en toda la casa— y se sella la superficie con imprimación antes de pintar. Sin imprimación, la pintura se absorbe de forma desigual entre el cartón y la masilla, y las juntas se ven aunque estén perfectas.
Los tres errores que obligan a rehacer
- Juntas enfrentadas entre las dos caras o coincidiendo con la esquina de una puerta. Fisura garantizada.
- Placa apoyada en el suelo. Absorbe humedad por capilaridad y transmite el ruido de impacto directamente al tabique.
- Masilla en una sola mano gruesa. Retrae al secar, hunde la junta y deja una línea visible que no se corrige lijando.
Preguntas frecuentes
¿Se puede hacer un tabique de pladur sin experiencia?
Sí. Es de los trabajos de obra más accesibles para un aficionado, porque los errores se ven al momento y se corrigen. Lo que más cuesta no es montar, es dejar las juntas invisibles: ahí la diferencia entre un aficionado y un profesional se nota.
¿Cuánto pesa un tabique de placa de yeso laminado?
Muchísimo menos que uno de ladrillo, y por eso se usa en rehabilitación sobre forjados antiguos. El peso depende del número de placas y de su espesor, y siempre viene indicado por kilo y metro cuadrado en la ficha técnica del fabricante.
¿Se puede colgar un mueble pesado de un tabique de pladur?
Sí, si lo prevés antes de cerrarlo: se añade un montante extra o un refuerzo de madera embebido en el punto donde irá el mueble. A posteriori hay que recurrir a anclajes específicos, que aguantan menos.
¿Aísla del ruido un tabique de pladur?
Depende de cómo esté hecho, no del material. Un tabique de una placa por cara y sin aislante aísla poco; uno de doble placa, montante ancho, lana mineral dentro y juntas bien selladas se comporta bastante mejor que muchos tabiques de ladrillo hueco.