Directo, semidirecto y autoportante explicados con lo que gana y lo que pierde cada uno: aislamiento, superficie de habitación y dificultad de montaje.
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Trasdosados
Un trasdosado es una segunda piel por dentro de un muro que ya existe. Es la solución más eficaz que hay para aislar una vivienda sin tocar la fachada, y la que más se confunde con «poner pladur en la pared».
Los tres sistemas y para qué sirve cada uno
El directo pega la placa al muro con pasta de agarre: alisa y poco más, no aísla. El semidirecto la atornilla a maestras ancladas al muro, dejando una cámara pequeña para aislante. El autoportante monta una estructura independiente que no toca el muro: es el único que rompe el puente acústico. Y por eso es el que se usa cuando el problema es el ruido y no el frío.
Elegir mal aquí es la causa número uno de trasdosados que no sirven para nada: quien quiere aislarse del vecino y monta un semidirecto atornillado a la medianera está construyendo, literalmente, un altavoz.
Antes de elegir sistema conviene tener claro de qué te quieres aislar, porque la respuesta cambia entera. Contra el frío, lo que trabaja es el aislante de la cámara y casi cualquier sistema con hueco sirve. Contra el ruido del vecino, lo que trabaja es la desolidarización: que la hoja nueva no toque la vieja por ningún punto, ni con una maestra, ni con un tornillo, ni con la propia masilla del perímetro. Un solo contacto rígido (lo que en acústica se llama puente) arruina el resto del montaje.
Y hay un coste que nadie cuenta en los folletos: el autoportante se come varios centímetros de habitación en cada pared que trasdosas. En un dormitorio grande da igual; en un baño o en un pasillo puede ser la diferencia entre que la puerta abra o no. Eso se mide antes de comprar el material, no después.
Guías de trasdosados
El único sistema que corta de verdad el ruido del vecino: cuándo compensa frente a otros trasdosados y la secuencia de montaje paso a paso.
Qué lleva un trasdosado de principio a fin (perfilería, placa, aislante y acabados) y cuándo compensa frente a levantar un tabique nuevo.
Qué aporta una placa con aislante pegado, cuándo compensa y por qué no es una solución para el ruido.
Cómo se pega la placa al muro con pasta de agarre, cuándo es válido y cuándo conviene pasar al autoportante.
Ruido, frío o simple acabado: qué sistema de placa de yeso laminado encaja con cada problema y cuál no vale la pena.
El punto medio entre pegar y montar estructura: qué aporta, por qué no sirve contra el ruido y cómo se monta.
Por qué no hay un precio único por m2 y qué factores suben o bajan tu presupuesto.
Fuentes
Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.
- Código Técnico de la Edificación. DB-HR, Protección frente al ruido